Archivos para la Categoría 'Textos Ovalados'

27
Ene
08

A las Madres del Rugby.

Cuando tu pequeño, cuidado, por abuelas, tías, maestras y pediatras te dijo: ¡Quiero jugar Rugby!, se te partió el corazón.


La primera imagen que se te vino a la mente fue la de un yeso, en alguna parte de su adorado cuerpito, esto si tenés la suerte de que tú esposo no haya jugado Rugby. En ese caso la imagen es casi infernal, y el yeso…. ¡ojalá fuera solo un yeso!.


Fue pasando el tiempo, los partidos, las lluvias, los fríos, los raspones; los emprendimientos para juntar fondos y la incertidumbre de las giras, ahora tu pequeño, experimentado en caer al suelo sin romperse el alma y sacarle plata hasta a las piedras, es un cachorro de guerrero, con más amigos que antes, con un cuarto con fotos de Los Pumas y banderines de ignotos clubes, con nombres casi impronunciables.

Pasado este tiempo iniciático, te pusiste a pensar que no fue mala idea esta de que juegue Rugby. Tiene más amigos, es un poco más responsable, es puntual –al menos con los horarios de entrenamientos y partidos- y si has sabido “amenazarlo” su rendimiento escolar ha mejorado.


Con estas líneas queremos agradecerte que seas MADRE DE JUGADORES DE RUGBY, y que nos tengas paciencia, a tus hijos y al Rugby.

Pero el calvario no termina acá, porque tu hijo se pondrá de novio y ya serán dos las mujeres que compartirán la pena, y lo que será peor aun: se casará y procreará jugadores de Rugby, pero ese es otro cuento….

26
Dic
07

La visión del Rugby de los delanteros

La visión del Rugby de los delanteros

LOS DELANTEROS (THE FORWARDS)


Hay ocho forwards. Ellos toman parte en los scrums, lineouts, mauls y rucks, esencialmente en cualquier situación relevante del juego. El duro trabajo físico que realizan genera una especie de camaradería no compartida por los saltarines, egocéntricos y afeminados backs. El juego ha evolucionado, por suerte, con posesión en multiples fases, permitiendo a los forwards demostrar su habilidad para correr con la pelota.

Pilares y Hookers


La primera línea es el caldero, el generador de todo el buen rugby. La primera línea es reconocida por su fortaleza, buena presencia y algunas características, como carecer de cuello, tener orejas abolladas y narices en forma de S. Estos jugadores se destacan por su inteligencia y longevidad, tranquilamente pueden rendir al máximo rondando los cuarenta años.


Segundas Líneas


La segunda línea es la sala de máquinas de la cual fluye la potencia. El segunda línea es alto, pleno de fortaleza para el empuje en sus piernas. Debe ser productivo en los lineouts como saltador o apoyo. La movilidad es otra de sus cualidades. La segunda línea es muy apreciada por la primera línea por su potencia en los scrums pero generalmente no son tan buenmozos como los primeras líneas.

Los forwards sueltos (o tercera línea)

Los forwards sueltos incluyen al octavo y a los alas. La tercera línea es respetada por la primera línea por su movilidad, estado físico, defensa y trabajo de apoyo. La tercera línea debe tener un tremendo estado físico y un instinto para perseguir la pelota que no es completamente comprendido por los pilares y hooker, quienes estan perfectamente satisfechos haciendo scrums por la pelota durante todo el día.


El Medio Scrum

El pequeño medio scrum se encarga de proveer la pelota a los backs, cuando los forwards están listos para que los arrogantes backs hagan un nuevo knock-on. Los forwards respetan, de mala gana, al medio scrum porque no teme ensuciarse con el resto de ellos. Un sabio medio scrum beberá y comprará cervezas para los forwards, para así mantener su posición privilegiada.


LOS TRES CUARTOS

El Apertura


Se rumorea que el apertura tiene la mejor visión, juego de manos, habilidad para los kicks, y una suprema habilidad para la toma de desiciones tácticas. Los forwards no entienden ni creen en este individuo. Los aguerridos y sacrificados forwards generalmente esperan y anticipan los knock-ons del apertura que les permitirán volver a tener el placer de formar un nuevo scrum.


Los Centros


Se supone que estos hombres son tackeadores letales, con fuertes instintos para la carrera y el contacto y buen juego de manos. Ja!, los centros estan en el mismo grupo que el refinado apertura. Si el apertura no hace un knock-on, seguramente alguno de los centros la va a pifiar y así los forwards podrán experimentar el placer y satisfacción de un nuevo scrum.

El Fullback y los Wingers


Estos tipos podrían ser de Marte. Supuestamente son muy rápidos y con una impresionante habilidad. También se supone que anotan una gran cantidad de trys, atrapan altas pelotas y contraatacan con facilidad. Pero la triste realidad (muy bien comprendida por los forwards) es que el fullback y los wingers hacen más ridiculeces que los centros. Nunca se ensucian y están siempre jugueteando con su pelo y acomodándose sus collares, cedenitas,anillos y aritos. De hecho, en numerosas ocasiones, su orientación sexual ha sido puesta en duda.

03
Dic
07

Botines. La decisión correcta.

Botines. La decisión correcta.
Por Daniel Dionisi

1965. Un viaje agotador con escalas en ciudades africanas de nombre difícil de pronunciar. La llegada a Sudáfrica y la sorprendente recepción. Conferencia de prensa, algo inédito para los jugadores argentinos. Firma de autógrafos, más inédito todavía. Otro viaje, esta vez más corto, y el equipo ya instalado en Rhodesia, sede del partido inaugural de la gira. Primer entrenamiento…De pronto, el grito de Papuchi Guastella: vos no podes jugar con eso!

Roberto Cazenave, full back del SIC, era uno de los mas jóvenes del plantel y su inclusión en la lista se decidió luego de un drop de mitad de cancha que había configurado un doble milagro .Por un lado el drop en sí mismo, a mas de 50 metros del ingoal, en línea oblícua a los palos y con una potencia que hizo que la pelota entrara con mucho resto. Una patada que no solía verse en aquellos tiempos. La otra parte del milagro fue que ese partido amistoso con Alumni era presenciado por Alberto Camardón, entrenador del seleccionado, quien al llegar a casa llamó a su compañero Guastella para avisarle que ya tenían pateador.

Vos no podes jugar con eso!! “Eso” era un par de botines Sacachispas, conocida marca de aquellos años que con solo nombrarla suele arrancar un lagrimón a los mas nostálgicos. Bove Cazenave había jugado toda la vida con los gloriosos Sacachispas, incluso el drop que lo había llevado a Sudáfrica había sido ejecutado con el botín de tapones de goma. Pero claro, no parecía lo más adecuado para entrar a la cancha en un partido internacional.

Acompañado por Guastella, Bove recorrió algunas tiendas deportivas y se hizo de un par de botines nuevos, brillantes, con tres tiras y tapones de madera. Los Sacachispas quedaron en el fondo del bolso, traicionados por su compañero de tantos años.

Por fin llegó el momento del debut del seleccionado en la gira del 65. Frente a Rhodesia Los Pumas jugaron un gran partido y marcaron 4 tries. Pero el resultado final no fue favorable: Rhodesia 17- Argentina 12…La razón? El pateador argentino tuvo una tarde negra. Roberto Cazenave, incómodo y ampollado, casi sin saber como pararse sobre esos zapatos nuevos, desperdició todas las conversiones y los penales que tuvieron Los Pumas a favor. Ni un punto salió del pie de Bove ese día.
Luego del partido, ya en el vestuario, a alguien le pareció escuchar una risa socarrona que venía desde las entrañas de la pila de bolsos de la delegación y a partir de ese momento Eduardo Poggi se convirtió en el pateador de la gira sorprendiendo a los sudafricanos con su famosa guadaña.

1988. Francia ganó el primer test y se espera una batalla durísima para la revancha en cancha de Vélez. Porta no juega. Quién será el pateador? Los Pumas concentrados en el predio de ADIDAS en Tortuguitas. Último entrenamiento antes del test. De pronto, el grito de Michingo O`Reilly; vos no podes jugar con eso!!!.

En los 80 todo el mundo usaba botines con largos tapones de aluminio pero Daniel Baetti jamás se había acostumbrado a ellos. Las pocas veces que los probó había terminado el partido con la planta del pie destrozada. Definitivamente el brillante jugador rosarino era fiel a los “Adipan”, los botines que habían provocado el grito del entrenador de Los Pumas.
O´Reilly conminó a Banana Baetti a jugar el partido con tapones de aluminio. En su puesto de medio scrum y con la responsabilidad de ser el pateador del equipo, el jugador rosarino no podía dar ventajas.
Pero Banana tenía un plan.

Escondió los Adipan en el fondo del bolso y hasta un instante antes de emprender el camino a la cancha lució a la vista de todos unos brillantes zapatos con tiras verde fluo y, por supuesto, tapones de aluminio. Pero en el último minuto, haciéndose el distraído en un rincón del vestuario los cambio por sus botines de toda la vida.


En el pasillo que conducía hacia el césped de Vélez el medio scrum se retrasó un poco junto a Madero, su compañero en la pareja de medios, y a Rafa le sorprendió que los tapones de Banana no hacían ruido cuando chocaban contra el piso de cemento. Hubo risas, un cruce de miradas, algún guiño cómplice y todo estuvo bien.

El partido de esa tarde fue una verdadera guerra. Argentina y Francia disputaron uno de los choques mas violentos que se hayan jugado en nuestro país y el resultado final fue un histórico 18 a 6 para Los Pumas, quienes no apoyaron ningún try en el ingoal francés. Todos los puntos argentinos surgieron del talentoso pie derecho de Daniel Baetti. Un pie que esa tarde lucía un viejo y comodísimo Adipan con tapones de goma.

Baetti no tenía ni la más mínima idea de lo que había ocurrido 23 años atrás en Rhodesia. Pero los grandes jugadores como él llevan una preciosa información en su ADN puma. Esa información que en la legendaria tarde del 88 le permitió tomar la decisión correcta.

22
Nov
07

El Scrum.

¿Qué es el Scrum?

El scrum es un medio para:

*OBTENCIÓN DE CALIDAD

* GANAR LA LINEA DE VENTAJA antes de abrir la pelota

*CANSAR PROGRESIVAMENTE AL RIVAL

* AUMENTAR LA CONFIANZA de los forwards (y por lo tanto del equipo)

*DISMINUIR Y PREOCUPAR seriamente al rival aumentando la PRESIÓN sobre él.

De hecho, el scrum es la única formación en la que se ejerce una presión de manera organizada sobre el oponente cuando éste no está en posesión de la pelota.

El scrum puede ser usado para todo esto; hay quienes utilizan sólo una de estas grandes ventajas, y creo que se desaprovecha la gran riqueza que nos propone el scrum. Y no se trata “abrir” ni de “cerrar” el juego. Se trata de jugar el rugby mas completo que sea posible, aprovechando al máximo todas las cualidades de cada faceta.

Para ilustrar lo antedicho, me gustaría citar textualmente unos párrafos del libro de Simon Poidevin, ese extraordinario tercera línea y luego capitán de Australia, haciendo referencia al primer test match entre los Wallabies y Los Pumas en 1983:

“Ya es parte del folklore del rugby lo que Argentina nos hizo a los forwards aquel 31 de julio en Ballymore. Nos hicieron sufrir hasta morir en el scrum con más poder y técnica que la que cualquiera de nuestros forwards había experimentado alguna vez antes. Ni los All Blacks, ni los franceses o alguna de las naciones británicas nos había mostrado algo como eso. Por momentos era atemorizante. Uno los escuchaba en los scrum gritar “bajada!”, y entonces repentinamente uno sentía esa inmensa masa viniendo y empezaba a patinar incontrolablemente hacia atrás como empujado por algún monstruo mecánico. Las marcas del empuje quedaron en Ballymore aún días después, así como el inolvidable recuerdo del hercúleo scrum de Los Pumas. Nunca en mis 50 test he experimentado un scrum oponente tan destructivo como ese. Recuerdo que escuchábamos: “bajada!” y apretábamos los dientes, tratábamos de clavarnos al piso con nuestra máxima fuerza. Las arterias de mi cuello a punto de estallar, mi espalda quebrándose. Sentía que no podía aguantar un segundo más.

De pronto ellos se relajaban un instante antes de que escucháramos “bajada!” otra vez. Por favor, basta…”

Creo que esto explica lo que quiero decir. Los Pumas ganaron ese test 18 a 3, con try de scrum incluido.

No se trata de usar la velocidad o usar la fuerza. Se trata de aplicar la técnica a la fuerza y a la velocidad y disfrutar así de un rugby completo.

Por eso creo que el scrum es importantísimo. Creo que es la única formación, además, que tiene implicancias más allá de la técnica o estrategia; por que influye en la actitud y la moral de un equipo.

“Rugby, Ese Juego Inigualable”, Miguel A Herandez.

22
Nov
07

No entiendo.

Yo no entiendo a la gente grande… porque me dicen que no puedo jugar un partido de rugby porque no soy lo suficientemente bueno para hacerlo y que solo juegan los mejores.

Yo no entiendo a la gente grande… porque me exige RESISTENCIA o esfuerzos notables, SOLO QUIERO JUGAR, quiero sentirme libre, correr, tocar las pelota, tacklear, saltar y gritar… en fin… , o quedarme dormido.

Yo no entiendo a la gente grande… porque me dice que tengo que ser el mejor jugador si yo sólo quiero jugar con mis amigos.

Yo no entiendo a la gente grande… cuando me insulta en el entrenamiento y me amenaza con sentarme en el banco de suplentes o romperme el carnet porque no hice lo que él quiso.

Yo no entiendo a la gente grande… cuando me dice que tenemos que CAMPEONAR para ser los mejores. No sé si en realidad lo dicen para tener prestigio o conservar algún puesto de trabajo.

Yo no entiendo a la gente grande… porque me exige algo que ellos mismos a esa edad no estaban capacitados para hacer.

Yo no entiendo a la gente grande… porque se cree importante por el solo hecho de ser grande. Cuando aquel chico en un partido salió en mi puesto todos los adultos estuvieron toda la tarde criticando y diciendo que “no sirve ni para llevarme mi mochila”, como dicen; ese chico va a mi clase y cuando le vi el otro día, me dio vergüenza.

Yo no entiendo a la gente grande… cuando me dicen que no mienta, haciéndose los lindos o los serios, porque ellos dicen mentiras y ni ellos mismos se las creen, porque cada vez que me mienten me doy cuenta y sufro mucho.

Yo no entiendo a la gente grande… porque perdieron las ganas de correr y saltar, porque olvidaron esas cosas que tanto les gusta a los chicos, porque antes de reírse siempre le piden permiso al reloj.

Yo no entiendo a la gente grande… cuando insulta a los jugadores, árbitros, hasta al propio entrenador de su equipo porque no metió a su hijo o hija a la cancha desde el arranque.

Yo no entiendo a la gente grande… cuando se acerca a halagarme tocándome la cabeza y me dice que soy el mejor si de la tribuna luego me grita y me silba.

LO ÚNICO QUE SÉ… ES QUE SOY EL MÁS PEQUEÑO Y FLAQUITO DE MI EQUIPO, TAL VEZ EL MENOS DOTADO PARA JUGAR AL RUGBY… PERO ME GUSTA TANTO!!!

AMO EL RUGBY… no hagan que lo deje por favor!

Un pequeño y flaquito jugador

Fin.

26
Oct
07

La técnica de Francisco "Catamarca" Ocampo.

Don Francisco (1902-1970) integró en 1928 el team de Segunda División de Curupaytí junto a jugadores de la talla de Jack Bony de Cabaret, E. Díaz Riganti y R.A. Darrieu.
Finalizó su carrera de jugador a los 34 años en Hindú Club. Se desempeñó como “wing forward” y, ocasionalmente, como medio apertura.
Su pasión por el estudio y la enseñanza del juego comenzó durante la gira del Seleccionado Británico en el año 1927. “Catamarca” contaba entonces con 25 años y según los borradores del libro que quedó inconcluso antes de su muerte, fue tan grande el impacto que recibió por la superioridad de los británicos en esa gira que se propuso estudiar y difundir el rugby para contribuir a que los argentinos también jugaran a ese nivel y disfrutaran, entonces, plenamente, de este noble juego.
Una de las primera intervenciones de Don Francisco en la función de “coach” fue cuando en 1931 la Unión recibió la visita de un team sudafricano para disputar varios encuentros en nuestro país entre julio y agosto del ‘32. Con tal motivo se designó a Francisco Ocampo para integrar una comisión junto a David J. Millar y F. Torino. Dicha comisión colaboraría con los señores M.E. MacCormik y E.J. Standfield, quienes se ocuparían de entrenar respectivamente a los delanteros y a los tres cuartos a partir del 15 de abril de 1932.
En ese año, mientras se desarrollaba la visita de aquellos Junior Sprinboks, uno de los sudafricanos de apellido Wolheim, quien residiera en nuestro país junto al recordado Elliot, manifestó: “Los argentinos tienen un hombre que sabe una tonelada de rugby … Ocampo”.
Durante más de 40 años enseñó rugby a miles de jóvenes de diferentes partes del país, utilizando nuestro juego, según su propia definición: “como un medio de educación y no como un fin en sí mismo” .

Varios clubes argentinos recuerdan el paso de “Catamarca”: Allí quedaban en el recuerdo imborrable los invictos de Old Georgian de los años 1937 y 1938, el C.A.S.I. del ‘39 y del ‘54 (perdió 6 a 0 con Francia igualando 0 a 0 en el segundo tiempo); el poderoso equipo de Olivos de 1951, auel viejo Sportive Francoise, campeón de Tercera y Segunda, Gimnasia y Esgrima, el Obras Sanitarias de los hermanos Dramis, San José, Liceo Militar y todas sus ayudas infaltables a quien quisiera desarrollar su estilo de rugby. Sin la menor duda, más que un entrenador, fue un auténtico educador. Técnicamente hablando fue un adelantado en su época.
En 1969 fue invitado a entrenar al San Isidro Club. Allí Ocampo sorprendió a todos por su personalidad. A partir de ese momento el S.I.C. evolucionó enormemente con el aporte técnico y la disciplina que imponía el nuevo entrenador, y fue sin duda, la base para la seguidilla de campeonatos que llegaría posteriormente pero, Ocampo, ese hombre que impuso un estilo en el S.I.C., no podría ver campeonar a su nuevo equipo pues falleció a principios de la temporada de 1970. En esta institución se convirtió en el máximo exponente de una filosofía rugbística criolla. He aquí algunos puntos básicos:

.- Ir siempre hacia adelante, con presión en todo el campo, en apoyo constantemente y en orden.

.- Es fundamental contar con la pelota. Los delanteros son el factor preponderante y, sobre ellos, es donde más está desarrollada esta técnica.

.- Los delanteros deben jugar juntos, utilizando en el ruck y en el maul un pivot. Por ejemplo: si un rival tiene la pelota, se lo toma y se le obliga a girar, dos jugadores propios le abren las manos, el resto forma tomándose fuertemente y el pivot “limpia” la pelota.

.- Otro factor fundamental es que cualquier back esté en condiciones y dispuesto a formar ruck o maul en cualquier momento.

.- En los lines se procurará se procurará ganar lateralmente la distancia que permite el reglamento anticipándose en el salto al adversario.

.- En cuanto al scrum, su técnica se basaba en el empuje coordinado con un “pilar centro” en la posición de hooker porque allí converge toda la fuerza del pack. Formados en flexión, en el momento de arrojarse la pelota se “estiran” dando un paso hacia adelante con el objeto de “ganar” la línea de ventaja.

.- A la hora de abrir la pelota a los backs, se busca que el pase entre estos jugadores se haga rápidamente para que llegue al wing y este jugador tenga mayor campo para correr. Allí comienza el juego, que es donde tiene que estar la tercera línea. Así comienza el ataque, con el objetivo de lograr la superioridad numérica de un bando sobre el otro.

.- Además se busca el ingreso del fullback en todas las aperturas de los tres cuartos, sumando otro hombre al ataque y, eventualmente, el denominado wing ciego que podrá entrar entre los delanteros y el apertura o estar en apoyos de sus backs.
Estas son algunas de las premisas que Don Francisco Ocampo volcó en cada uno de los equipos que tuvo a su cargo. Hoy siguen teniendo vigencia y son prioritarias en el A-B-C del rugby.

Las máximas de “Catamarca”
“Un país sin tradición, es como un cuerpo sin alma”
“Cada jugador es la quinceava parte del equipo”
“Para un forward los tapones son lo que el fusil para un soldado”
“El contrario es un adversario que nos permite jugar. No es un enemigo y, por lo tanto, hay que respetarlo”
06
Oct
07

Consejos para el Aspirante a Apertura

Stuart Barnes realiza transmisiones para SkySports y escribe para el Sunday Times. Jugó de apertura en Newport, Bristol y Bath, obtuvo 10 caps con Inglaterra en la gira de los Lions a Nueva Zelanda de 1993. Formó parte de equipos que ganaron 5 títulos de liga y 8 copas, una con Bristol y el resto con Bath.
Vamos a ser totalmente hipotéticos acerca de esto; cómo construir al perfecto medio de apertura. ¿Cuál es el punto de partida? La primera respuesta puede ser negativa pero importante, no en el gimnasio.

La tentación de cargar en el banco de prensa con 2 elefantes machos al estilo y con la grandiosidad de Jonny Wilkinson sería estupenda. Pero también hay algo sorprendente en este pequeño número 10 al verle tacklear a los delanteros contrarios. Con toda certeza esta llega a ser la principal característica del juego del inglés, aunque también tiene una actitud de uno en un millón respecto a las cualidades físicas.

Él va por encima y más allá de la llamada del deber.
Naturalmente, necesitarás un nivel suficiente de fuerza muscular para jugar un partido, y cuanto más alto sea el nivel de la competición más fuerza se requiere. Pero echa una mirada a un video de Andrew Mehrtens de Nueva Zelanda o de Stephen Larkham de Australia, puedes alcanzar todo ese nivel físico sin vivir en un gimnasio.

Obviamente, el rugby requiere fuerza, pero para algunas posiciones se depende más de la fuerza mental y de la destreza que de la proeza física. El apertura es quizás las principal posición en esos requerimientos. La palabra clave en tu léxico como apertura es la comprensión; debes, en primer lugar, comprender el juego. Tienes que comprender las razones del por qué pateas, pasas y corres, las razones de por qué chillas a tu medio scrum para que libere rápido la pelota, lo haga lento o no lo pase. Tienes que ser un general y tienes que estar preparado para intimidar a aquellos que son, normalmente, mucho más grandes que tu. ¡Manda en el partido!

Dirige el partido. No serás capaz de hacerlo hasta que no te hayas sumergido en el mismo. El apertura es más que un pateador de drops, o de conversiones; debería ser un diente primordial en la rueda dentada del equipo. Los buenos equipos tienen buenos aperturas y los buenos aperturas controlan el partido. El cerebro tiene que estar pensando por delante de lo que ocurre a tu alrededor, especialmente con los oponentes.

Algunos aperturas encuentran esto más fácil que otros. Algunos son afortunados de haber nacido con un ingenio algo más agudo y con más velocidad de pensamiento. En la prensa tales jugadores son generalmente considerados como jugadores con instinto. La gran noticia es que tú puedes llegar a ser instintivo; pocos han nacido con ese peculiar señorío. Lo que hizo de Wilkinson el jugador que ha llegado a ser fue el trabajo que desarrolló respecto a su pensamiento básico y a la comprensión del juego y, posteriormente, las prácticas de las habilidades que le permitieron utilizar dichos conocimientos.

Pasar es probablemente incluso más importante que patear si quieres desarrollar un rugby abierto. Stephen Larkham parece el pasador más natural del mundo y habrás oído o leído sobre las habilidades naturales en el pase de Charlie Hodgson. En cierto modo lo anterior es una “chorrada” (respecto a lo natural). Todavía estoy por ver a un niño salir del vientre de su madre y hacer un pase con salto de 20 metros con ambas manos.
Esta es la primera habilidad en la que trabajar. Si el apertura no es igualmente hábil con ambas manos, un defensa puede calcular el probable juego de pases. Lo mejor es la fluidez con izquierda y derecha, Brian Ashton, ahora director de “Academy Sistem”, solía hablar conmigo en Bath y fomentó en mí esa habilidad poco intuitiva. Intenta lo que conseguía hacer con nosotros.

Tu medio scrum te lanza un pase mientras que un compañero permanece de pie a dos pasos y enfrente tuyo. Tan pronto como toques el balón, el avanza hacía ti y te fuerza a realizar un pase bajo presión. Mantente haciendo este ejercicio hasta que puedas pasar el balón a tu centro en una fracción de segundo.
Después incluye a dos compañeros atacantes y a dos defensores. Los defensores permanecen inmóviles pero tus colegas atacantes saldrán tarde de sus posiciones. Uno correrá hacia su defensor el otro al espacio. Tú tienes que aprender a ver el espacio y dar el pase correcto. Cuanto más rápido veas el pase “asesino” menos tiempo tiene el defensor para reaccionar, y tu corredor “navegará” gloriosamente a través del hueco. Cuando desarrolles rapidez de mente junto a la velocidad de manos serás un 10 que puede causar problemas.

David Skrela merece una breve mención. El apertura del Stade Français es fornido, por decirlo de alguna forma. El no vive aún en el gimnasio y es un miembro clave de uno de los mejores clubes de Europa. ¿Por qué? A causa de su velocidad de mente y a su habilidad técnica para ejecutar el pase correcto. Pasar es una herramienta del oficio sin la cuál no tendrás éxito. El componente físico clave del pase es la aceleración. Una vez que hayas dominado las habilidades del pase, te encontrarás cada vez más plano cuando quieras mantener el balón y atacar por el centro. Los defensas quieren un segundo extra para reajustarse. Debes privarles de ese segundo cuando estás en la línea de ventaja. Esto te llevará meses o años de ejercicios con tus amigos de pie casi en tu cara cuando tomes y pases con precisión, pero merece la pena.

Añade ritmo de salida y harás incluso más infernal la vida de tus rivales, maravilloso. Déjales derivar sobre el rápido centro que amenaza la línea de ventaja. El siete o el equipo rival barre y ¡bang!, pasarás rápidamente por el hueco. Nadie es rápido por naturaleza, pero puedes trabajar para mejorar tu velocidad. Wilkinson no es un esprinter pero potenció su velocidad y observó los ejercicios de entrenamiento de Jason Robinson para desarrollar un ingenioso trabajo de pies para desequilibrar a los defensores. Incluso si no puedes pasar por el hueco con claridad, puedes tomarlos desequilibrados y conseguir llegar a mitad del camino de sobrepasar el hueco, tus apoyos deberían estar atravesando los suyos.

Además existe otra cosa en el juego del apertura, la patada. Los aperturas que sólo pasan o sólo patean están limitados. La oposición conoce demasiado fácilmente como “leerte”. Emplea tu tiempo pateando la pelota y no te concentres en un solo pie; si exclusivamente pateas con la derecha, un flanker que lo descubra tendrá como tarea el empujarte sobre tu lado izquierdo y los
espectadores te abuchearán cuando tu patada salga con efecto, o se lamentarán cuando has pateado débilmente contra los brazos del flanker que te ha puesto una pantalla. Es vital ser capaz de patear con ambas piernas. No es muy divertido patear con la pierna mala que manda el balón a lateral mientras cojeas, pero ayuda, y se mejora con un poco de cuidado y de atención. Una vez que has golpeado bien la pelota, pide a un compañero de equipo que te ponga algo de presión sobre la patada. En un partido dispones de poco tiempo, incluso si estás perfectamente posicionado para patear.

Volviendo a la comprensión, piensa donde te encuentras. Es fácil conseguir tiempo para que la oposición no te presione, pero si permaneces seguro detrás de tus delanteros, los rivales no podrán llegar a ti pero sabrán que no vas a amenazarlo con tu línea de tres cuartos. Si está azotando el viento y la lluvia y quieres ganar territorio no es bueno patear sobre todo si tienes a Brian O´Driscoll esperando en profundidad para sacar ventaja. Tu trabajo es mantener al equipo pensando.

Esto es el por qué acabaré lo mismo que comencé.

Si, dFísico y fuerza son importantes, pero son de menos importancia para un número 10 que para cualquier otra posición. Necesitas una mente rápida y habilidad instintiva para el juego, tanto a la mano como al pie, sin mencionar algo de velocidad en 10 m. Desarrollar estos aspectos del juego y comunicarles a los delanteros cuando quieres una pelota rápida o lenta: toma prestado de George Orwell, cuando vas a utilizar a tus tres cuartos, lo siguiente “una pelota rápida es buena, una pelota lenta es mala”. Debes ser al menos un tackleador competente. Parte de esta cualidad depende de la técnica.

No seas tímido, se el jefe, pero recuerda, el asunto no es lo buena persona que dice la gente que eres, un poco más de ejercicios de pases, algunas horas más mirando a Mehrtens y a Larkham te hará mejor. Buena suerte, pero reduce el tiempo en el gimnasio y sal al campo de entrenamiento.

Autor: Stuart Barnes

Traducción y adaptación: Juan A. Arenas y Carlos Arenas

23
Jul
07

Los Quince Alquimistas | Cuento

Asi se titula el cuento ganador del concurso literario anual de DeporTea.Su autor es Guido Tonelli y cursa el 2 “B” turno mañana.Obvio,el futuro periodista escribió sobre el deporte que nos apasiona:el rugby. Fuente:Rugby & Fun.
Los Quince Alquimistas
Frío y pasión. Frió y calor. La alquimia perfecta que se forma cada martes y jueves que los rugbiers cambian sus ambos y zapatos por camisetas y botines, para defender los colores que aman.
Son las 7 de la tarde en el anexo del San Isidro Club “Arturo Rodríguez Jurado”, en Boulogne. Hoy jueves, todas sus divisiones, excepto las infantiles, entrenan. Hace aproximadamente media hora los (casi 100) chicos de las juveniles de uno de los clubes de rugby más importantes de la Argentina están todavía entrando en calor. Un grupo de padres dialoga al costado de las canchas .Uno se queja de que el domingo les toca Regatas de visitante y no queda otra que ir hasta Bella Vista. Por la reja principal empiezan a aparecer los primeros autos de los mayores. Pese a que falta una hora y media para el comienzo de su entrenamiento, la mayoría baja de traje y con el bolso al hombro. Diez minutos más tarde, esas mismas personas salen de pantalones cortos y remera y se dirigen al gimnasio. Muchos de ellos salieron hace minutos de sus trabajos y ya están en el club listos para empezar su rutina en el gimnasio. “Somos muchos los que enganchamos derecho del trabajo o la facu, te cansa si, pero es un escape a la rutina” dice Pablo Muratore, segunda línea de la menores de 22. El estacionamiento se va llenando y el buffet también. No todos los que “madrugan” van al gimnasio. Algunos prefieren juntarse a comer un tostado y después ir a patear un rato a los palos o empezar a cambiarse despacito al lado de la chiquita estufa que hay en el vestuario.
Casi a las 8 menos cuarto, se escuchan las primeras órdenes: tras la entrada en calor, las juveniles empiezan su entrenamiento técnico y de una nube de polvo emerge el maul que llevan a cabo los forwards. El grupo de padres ya no está, probablemente estén en el buffet o alguno que otro se haya ido a su casa, que no debe estar muy lejos de aquí. La mayoría de los “zanjeros” son gente del barrio que creció en el club, y comparten los partidos con amigos de toda la vida, algo común en el rugby y que lo hace un deporte tan particular. Media hora mas tarde, las casi 4 hectáreas que ocupa el predio se ve poblado de jugadores. Casi todas las divisiones, desde la primera a Menores de 15 se encuentran en el lugar finalizando o a punto de empezar la práctica. Unos minutos mas tarde, Fernando, el preparador físico de la 22 llama a los chicos para empezar a correr. Tras un murmullo con sabor a queja, empieza el entrenamiento…
El rugby está lleno de prejuicios. Como será de ridículo que al mismo tiempo se lo tilda de de violento y de ser elitista y practicado exclusivamente por gente “bien” o de la alta sociedad, algo totalmente falaz y que sólo puede ser sostenido por alguien ajeno al mundo ovalado. “Cuando decís que jugás al rugby y encima en el S.I.C., la gente te mira como para decirte algo, a veces hasta me da culpa decirlo…es algo ridículo…” lamenta Tomas Helvig, ala de 21 años. Atrás suyo, hay un grupo de 10 chicos en la puerta esperando a que los pasen a buscar, muchos miran asombrados cuando sus ídolos de la primera les pasan caminando por al lado.
En la cancha más lejana a la entrada, la 22 terminó su entrada en calor y esta reunida en un círculo junto a sus tres técnicos (uno para cada uno de los equipos). Luego de dar las formaciones para el sábado, se separan y comienza la parte que más le gusta a la mayoría: la parte técnica. “Pol” como le dicen sus amigos, está motivadísimo: este sábado es el clásico contra el Atlético de San Isidro, el rival de toda la vida, el Boca-River del rugby: “saber que enfrente está el C.A.S.I. te motiva mal. Son esos partidos que no querés que terminen y que dejas todo” sostiene el forward. El partido va a ser difícil y Miguel, el técnico, empieza con unos ejercicios de tackle entre los backs y de line con los forwards. Es admirable ver la dedicación de estos chicos que después de horas de trabajo o de estudiar, se ponen los cortos y terminan su jornada revolcándose en la tierra o el pasto (dependiendo en que sector de la maltrecha cancha 3 caigan). El campo esta seco y los raspones van apareciendo en los codos y las rodillas.
Promediando la práctica, el frió empieza a hacerse sentir aun más. Desde la puerta del buffet, donde está la cartelera del fin de semana y las últimas novedades de la institución, se ven las canchas bajo una nube de vapor inmensa, casi como estar en Twickenham cubriendo un entrenamiento de la selección inglesa. En la niebla se puede distinguir a la línea de backs de la intermedia que parece estar practicando jugadas en la cancha contigua a la 3. Allí, el ejercicio de los tackles se detiene. Para evitar golpearse innecesariamente el entrenador dispone un ejercicio de patada, recibimiento y disputa. Las guindas comienzan a surcar los cielos y paradójicamente los chicos resultan más golpeados que en el ejercicio de tackle: Tras disputar la pelota, un chico con la camiseta del London Irish (donde actualmente juega el ex SIC Gonzalo Tiesi) se toma la mano con gestos de dolor y se va a la enfermería. Habría calculado mal y la pelota le dio de lleno en el dedo. Resultado: esguince y dos semanas afuera de las canchas.
Casi a las 22:30, toda la división se reúne en círculo, los entrenadores dicen unas palabras y todos aplauden: se terminó el entrenamiento. Muchos terminan su día, otros…recién comienzan la noche. Lo que es seguro es que esta noche y el viernes siguiente estarán pensando en todo momento en que el sábado se verán las caras de nuevo en el vestuario, esta vez para defender entre amigos los colores de su club.
“¿Cómo no nos van a tildar de violentos si tenés que derribar a tu rival para sacarle la pelota?”
El personaje de la división. El que se destacó en la noche con sus bromas y su carcajada, pero siempre con las ganas y seriedad de un entrenamiento. Con sólo 20 años, Martín es un veterano en el grupo y un líder dentro y fuera de a cancha.
-¿Por qué elegiste el rugby y no otro deporte?
-Porque siempre me gusto. En realidad nací cerca de club y empecé desde muy chiquito, a los 4 o 5. Toda la semana esperaba el sábado a la mañana para ir a entrenar, me encantaba.
-¿Y ahora?
-Ahora es distinto, es otra cosa, hoy espero toda la semana para que venga el fin de semana y poder salir (risas). A veces llego a los partidos con 2 o 3 horas de sueño nomás. Si ya sé…un desastre.
-¿Estás menos motivado?
-No, es distinto. Cuando sos chiquito no te importa nada, no te importa golpearte un poco. Hoy en día se siente, el rugby a esta edad es mucho más físico y los golpes te cansan un poco.
-Como en el fútbol, muchos chicos llegan a los clubes grandes en busca de una carrera deportiva, ¿es tu caso?
-No, en absoluto, como te dije antes yo empecé en el club de chico y nunca tuve esa idea de “juego para mostrarme y que me vendan”, el rugby no es así, y creo que muy pocos jugadores piensan así. Tampoco te voy a mentir, me encantaría llegar a primera y si se da, irme afuera sería un sueño, pero no vengo acá para eso.
-¿Por qué crees que el rugby tiene ese prejuicio de violento?
-Lo que pasa es que todo deporte de contacto físico es violento. En un deporte en donde tenés que derribar a tu rival para sacarle la pelota, es inevitable el roce. El tema es que mucha gente que nunca jugó y no está acostumbrada a eso le parece terrible. Tuve compañeros que las madres vinieron a verlos y después le prohibieron jugar, una exageración total.
-¿Y las drogas?
-Drogas hay en todos lados, eso ya excede al deporte. Hoy salís a cualquier bar o boliche y conseguís, pero jamás vi a un compañero drogarse, y mucho menos utilizar estimulantes para un partido. Igual estoy seguro que algunos consumen para optimizar su rendimiento.
-¿Hoy en día, qué parte ocupa el rugby en tu vida?
-Si te digo todo te miento, pero es una parte importantísima. Casi todos mis amigos los hice en el rugby y muchos de mis momentos importantes también los viví en una cancha y con ellos. Además tiene un gustito especial, a veces cansa entrenar hasta tarde y tener que sacrificar cosas, pero nos encanta lo que hacemos, al fin y al cabo es nuestra elección y lo que menos podemos hacer es quejarnos.
Martín se sube a su Mehari amarillo, saluda, cierra la puerta y se va. A los 5 metros se detiene y asoma su cabeza: “Che, ¿voy a salir en algún diario?”…
23
Jul
07

Los Quince Alquimistas | Cuento

Asi se titula el cuento ganador del concurso literario anual de DeporTea.Su autor es Guido Tonelli y cursa el 2 “B” turno mañana.Obvio,el futuro periodista escribió sobre el deporte que nos apasiona:el rugby. Fuente:Rugby & Fun.
Los Quince Alquimistas
Frío y pasión. Frió y calor. La alquimia perfecta que se forma cada martes y jueves que los rugbiers cambian sus ambos y zapatos por camisetas y botines, para defender los colores que aman.
Son las 7 de la tarde en el anexo del San Isidro Club “Arturo Rodríguez Jurado”, en Boulogne. Hoy jueves, todas sus divisiones, excepto las infantiles, entrenan. Hace aproximadamente media hora los (casi 100) chicos de las juveniles de uno de los clubes de rugby más importantes de la Argentina están todavía entrando en calor. Un grupo de padres dialoga al costado de las canchas .Uno se queja de que el domingo les toca Regatas de visitante y no queda otra que ir hasta Bella Vista. Por la reja principal empiezan a aparecer los primeros autos de los mayores. Pese a que falta una hora y media para el comienzo de su entrenamiento, la mayoría baja de traje y con el bolso al hombro. Diez minutos más tarde, esas mismas personas salen de pantalones cortos y remera y se dirigen al gimnasio. Muchos de ellos salieron hace minutos de sus trabajos y ya están en el club listos para empezar su rutina en el gimnasio. “Somos muchos los que enganchamos derecho del trabajo o la facu, te cansa si, pero es un escape a la rutina” dice Pablo Muratore, segunda línea de la menores de 22. El estacionamiento se va llenando y el buffet también. No todos los que “madrugan” van al gimnasio. Algunos prefieren juntarse a comer un tostado y después ir a patear un rato a los palos o empezar a cambiarse despacito al lado de la chiquita estufa que hay en el vestuario.
Casi a las 8 menos cuarto, se escuchan las primeras órdenes: tras la entrada en calor, las juveniles empiezan su entrenamiento técnico y de una nube de polvo emerge el maul que llevan a cabo los forwards. El grupo de padres ya no está, probablemente estén en el buffet o alguno que otro se haya ido a su casa, que no debe estar muy lejos de aquí. La mayoría de los “zanjeros” son gente del barrio que creció en el club, y comparten los partidos con amigos de toda la vida, algo común en el rugby y que lo hace un deporte tan particular. Media hora mas tarde, las casi 4 hectáreas que ocupa el predio se ve poblado de jugadores. Casi todas las divisiones, desde la primera a Menores de 15 se encuentran en el lugar finalizando o a punto de empezar la práctica. Unos minutos mas tarde, Fernando, el preparador físico de la 22 llama a los chicos para empezar a correr. Tras un murmullo con sabor a queja, empieza el entrenamiento…
El rugby está lleno de prejuicios. Como será de ridículo que al mismo tiempo se lo tilda de de violento y de ser elitista y practicado exclusivamente por gente “bien” o de la alta sociedad, algo totalmente falaz y que sólo puede ser sostenido por alguien ajeno al mundo ovalado. “Cuando decís que jugás al rugby y encima en el S.I.C., la gente te mira como para decirte algo, a veces hasta me da culpa decirlo…es algo ridículo…” lamenta Tomas Helvig, ala de 21 años. Atrás suyo, hay un grupo de 10 chicos en la puerta esperando a que los pasen a buscar, muchos miran asombrados cuando sus ídolos de la primera les pasan caminando por al lado.
En la cancha más lejana a la entrada, la 22 terminó su entrada en calor y esta reunida en un círculo junto a sus tres técnicos (uno para cada uno de los equipos). Luego de dar las formaciones para el sábado, se separan y comienza la parte que más le gusta a la mayoría: la parte técnica. “Pol” como le dicen sus amigos, está motivadísimo: este sábado es el clásico contra el Atlético de San Isidro, el rival de toda la vida, el Boca-River del rugby: “saber que enfrente está el C.A.S.I. te motiva mal. Son esos partidos que no querés que terminen y que dejas todo” sostiene el forward. El partido va a ser difícil y Miguel, el técnico, empieza con unos ejercicios de tackle entre los backs y de line con los forwards. Es admirable ver la dedicación de estos chicos que después de horas de trabajo o de estudiar, se ponen los cortos y terminan su jornada revolcándose en la tierra o el pasto (dependiendo en que sector de la maltrecha cancha 3 caigan). El campo esta seco y los raspones van apareciendo en los codos y las rodillas.
Promediando la práctica, el frió empieza a hacerse sentir aun más. Desde la puerta del buffet, donde está la cartelera del fin de semana y las últimas novedades de la institución, se ven las canchas bajo una nube de vapor inmensa, casi como estar en Twickenham cubriendo un entrenamiento de la selección inglesa. En la niebla se puede distinguir a la línea de backs de la intermedia que parece estar practicando jugadas en la cancha contigua a la 3. Allí, el ejercicio de los tackles se detiene. Para evitar golpearse innecesariamente el entrenador dispone un ejercicio de patada, recibimiento y disputa. Las guindas comienzan a surcar los cielos y paradójicamente los chicos resultan más golpeados que en el ejercicio de tackle: Tras disputar la pelota, un chico con la camiseta del London Irish (donde actualmente juega el ex SIC Gonzalo Tiesi) se toma la mano con gestos de dolor y se va a la enfermería. Habría calculado mal y la pelota le dio de lleno en el dedo. Resultado: esguince y dos semanas afuera de las canchas.
Casi a las 22:30, toda la división se reúne en círculo, los entrenadores dicen unas palabras y todos aplauden: se terminó el entrenamiento. Muchos terminan su día, otros…recién comienzan la noche. Lo que es seguro es que esta noche y el viernes siguiente estarán pensando en todo momento en que el sábado se verán las caras de nuevo en el vestuario, esta vez para defender entre amigos los colores de su club.
“¿Cómo no nos van a tildar de violentos si tenés que derribar a tu rival para sacarle la pelota?”
El personaje de la división. El que se destacó en la noche con sus bromas y su carcajada, pero siempre con las ganas y seriedad de un entrenamiento. Con sólo 20 años, Martín es un veterano en el grupo y un líder dentro y fuera de a cancha.
-¿Por qué elegiste el rugby y no otro deporte?
-Porque siempre me gusto. En realidad nací cerca de club y empecé desde muy chiquito, a los 4 o 5. Toda la semana esperaba el sábado a la mañana para ir a entrenar, me encantaba.
-¿Y ahora?
-Ahora es distinto, es otra cosa, hoy espero toda la semana para que venga el fin de semana y poder salir (risas). A veces llego a los partidos con 2 o 3 horas de sueño nomás. Si ya sé…un desastre.
-¿Estás menos motivado?
-No, es distinto. Cuando sos chiquito no te importa nada, no te importa golpearte un poco. Hoy en día se siente, el rugby a esta edad es mucho más físico y los golpes te cansan un poco.
-Como en el fútbol, muchos chicos llegan a los clubes grandes en busca de una carrera deportiva, ¿es tu caso?
-No, en absoluto, como te dije antes yo empecé en el club de chico y nunca tuve esa idea de “juego para mostrarme y que me vendan”, el rugby no es así, y creo que muy pocos jugadores piensan así. Tampoco te voy a mentir, me encantaría llegar a primera y si se da, irme afuera sería un sueño, pero no vengo acá para eso.
-¿Por qué crees que el rugby tiene ese prejuicio de violento?
-Lo que pasa es que todo deporte de contacto físico es violento. En un deporte en donde tenés que derribar a tu rival para sacarle la pelota, es inevitable el roce. El tema es que mucha gente que nunca jugó y no está acostumbrada a eso le parece terrible. Tuve compañeros que las madres vinieron a verlos y después le prohibieron jugar, una exageración total.
-¿Y las drogas?
-Drogas hay en todos lados, eso ya excede al deporte. Hoy salís a cualquier bar o boliche y conseguís, pero jamás vi a un compañero drogarse, y mucho menos utilizar estimulantes para un partido. Igual estoy seguro que algunos consumen para optimizar su rendimiento.
-¿Hoy en día, qué parte ocupa el rugby en tu vida?
-Si te digo todo te miento, pero es una parte importantísima. Casi todos mis amigos los hice en el rugby y muchos de mis momentos importantes también los viví en una cancha y con ellos. Además tiene un gustito especial, a veces cansa entrenar hasta tarde y tener que sacrificar cosas, pero nos encanta lo que hacemos, al fin y al cabo es nuestra elección y lo que menos podemos hacer es quejarnos.
Martín se sube a su Mehari amarillo, saluda, cierra la puerta y se va. A los 5 metros se detiene y asoma su cabeza: “Che, ¿voy a salir en algún diario?”…



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